Basta buscar un poco por internet para conseguir averiguar cuál es el significado. Para los técnicos, la explicación está en la propia documentación de gmail que podéis leer en este artículo de la base de conocimiento donde, básicamente, nos cuenta que el remitente del destinatario se puso en contacto con nosotros a través de un servidor de correo electrónico que no utiliza protocolos para cifrar o encriptar el contenido del mensaje.

¿Y esto qué tiene que ver conmigo? Te estarás preguntando. Pues bien, seguramente, si respondes al mensaje o escribes al remitente de un correo electrónico que ha sido marcado con el candado rojo, significará que, probablemente, el mensaje que tú envíes tampoco irá encriptado porque el servidor de correo de dicho remitente no usa esos protocolos. Esto significa, que cualquier información que incluyas en el mensaje es «relativamente» fácil de leer por cualquiera que se ponga a olisquear por internet con un poco de curiosidad y algo de mala intención.

Que los mensajes vayan encriptados no implica que nadie vaya a poder interceptarlos y leerlos, pero desde luego, es mucho más difícil que lo consigan. Por eso en la configuración de las cuentas de correo es importante usar servidores que soporten TLS o SSL por los puertos 25 o 465 con SSL yo 587 con TLS. Esta conversación habría que tenerla con el proveedor del servicio de correo electrónico.

En cualquier caso, siempre hay que recordar que mandar información sensible por correo electrónico siempre es un riesgo, pero que además aumenta si el correo electrónico viaja por la red sin cifrar de ninguna manera.

Esto es un paso adelante de Gmail por asegurar las comunicaciones, ahora, sólo falta que podamos encriptar con nuestro certificado digital sin necesidad de usar plugins de terceros, lo que sí que garantizaría de forma eficiente la privacidad de la comunicación entre dos usuarios por correo electrónico. Confío en que Google se esté planteando agregar estas y alguna que otra característica que echo de menos en el gestor de correo de Gmail por web y que me obliga, en ciertas ocasiones, a usar un cliente de escritorio «de los de toda la vida».